
Generalmente cuando empieza el año casi todos están muy ocupados por los trabajos que tienen y también porque la época de cursado, exámenes y apuntes arranca nuevamente. De todas formas, hay veces que nos queda un espacio vacío, sobre todo en estos meses donde la rutina apenas empieza a acomodarse.
En mi caso, a esta altura del año estoy con demasiado tiempo libre, alternado entre el cursado de Comunicación Social e Inglés solamente dos veces a la semana. Como recién comienza el cursado y no se habla de parciales o trabajos prácticos por el momento, el tiempo a llenar es interesante.
El problema está cuando no sabemos con qué llenarlo. Trabajo, si ya lo hacemos, es lo que menos queremos escuchar. ¿Estudio? Si la carrera, la de verdad, todavía no empezó y las clases son muy livianas, es en vano pasarse tardes enteras recluido en una habitación, resumiendo apuntes.