
Quizás no sea el más indicado para opinar sobre política estudiantil, pero como nadie debería guardarse lo que piensa sobre las cosas de la vida, es inevitable que cada uno tenga su propia opinión. La mía es en base a todo lo que viví en mis casi 3 años de cursado, en cómo se manejan los centros de estudiantes de terciario y universidades, y las formas de encarar sus problemas.
En un principio era de esos que opinaban negativamente al respecto. Pensaba que lo que menos había que hacer dentro de una institución educativa era política, sino hacer lo posible para terminar una carrera en los años pautados. Así pasé mis primeros meses, evitando el debate y teniendo esa idea como para hacerle frente a todos los problemas que la política generaba en mi instituto.

