
Si el Papa estuviese leyendo mi blog en el mismo momento en que este artículo se publica, seguramente intentaría resurgir la Inquisición solamente para venir a buscarme. Pero como el Papa no lee mi blog, estoy en condiciones de dejar plasmadas algunas observaciones muy poco objetivas sobre el tema.
En Argentina está en pleno debate el tema de la homosexualidad, pero particularmente el derecho que tienen dos personas del mismo sexo, sean hombres o mujeres, a casarse como cualquier otra pareja lo hace en el registro civil. Mucha gente está a favor, cada vez más, y otros tantos en contra.
El problema reside en que parte de la sociedad no se quiere adaptar a la idea de ver juntas a dos personas del mismo sexo y mucho menos están cómodos con la idea de que se puedan llegar a casar. Tampoco les gusta mucho la incidencia que pueda llegar a tener en los hijos adoptivos, la relación con la religión y demás yerbas.
Por eso creo que este debate tiene 3 ángulos: el punto de vista religioso, lo que piensan que ser gay es algo antinatural y aquellos que tienen una visión un poco más social del asunto.
En cuanto a lo religioso, la mayoría pone como justificativo el hecho de que Jesús no hubiera permitido semejante cosa. Alegan también que relacionarse con una persona del mismo sexo va en contra de las enseñanzas de la Biblia y, algunos, hasta llegan a meter al pobre Adán en toda la discusión. Ni siquiera sabemos si en realidad existió…
El ángulo de lo natural está infestado de personas que creen que ser homosexual es estar en contra de las leyes de la naturaleza. Dicen que por algo somos así, que nuestra razón de ser es relacionarnos con el sexo opuesto y que, de lo contrario, estaríamos cometiendo una aberración.
Y dentro de lo social, muchos piensan que todavía no estamos preparados para semejante cambio, que los gay son personas que no deberían tener los mismos derechos que la “gente normal”, y que una variación semejante en la cultura puede llegar a tener un impacto negativo en las futuras generaciones, como si de una epidemia se tratase.
Mi opinión ante todo eso es la siguiente:
Cuando escribí el título de este post lo hice con la intención de comparar a un gay y un católico por el simple hecho de que ambos tomaron una decisión. Tal vez algunos nenes de mamá siguieron la pista de la familia, adoradores de Jesús y la trinidad, pero quiero creer que la mayoría son católicos por decisión propia y no por un favor social.
En tal caso, así como unos eligen la religión que profesan, otros optan por ser heterosexuales, bisexuales u homosexuales (como para hacerla corta). Todo se reduce a una pequeña y simple decisión que termina modificando el curso de nuestra existencia, tanto en el plano social, como en lo concerniente a lo sexual.
Me parece, entonces, que desde la religión católica están poco menos que calificados para dar argumentos en contra del matrimonio gay. Así como predican lo de limpiar la viga en el ojo propio antes de la paja en el ajeno, primero deberían limpiar su religión de payasos, hipócritas y personas que se creen eruditos de la vida por profesar la religión más expandida de la tierra, y luego sí intentar entender (mas no prejuzgar) los cambios de una sociedad que es demasiado moderna para ustedes.
La excusa de la naturaleza me parece una estupidez, y es una de las razones que tiene mi padre para oponerse. Como dije antes, cada uno tiene, por naturaleza, la capacidad de decidir sobre lo que quiere hacer con su propia existencia. Lo natural o lo no natural, lo normal o lo anormal, es totalmente relativo.
Y el enfoque de lo social, además de ser discriminatorio, es algo acotado. Así como la sociedad progresó en el momento en que se disolvió la esclavitud, también ahora estamos haciéndolo, más allá de que los ejemplos sean un poco bruscos.
Tarde o temprano las personas se terminarán adaptando, porque de lo contrario no existirían las playas nudistas, las tangas que parecen hilos, el sexo oral, las drogas de consumo legal, y tantas otras cuestiones que, en un primer momento, representaban ante cierto grupo de personas, una anormalidad a su cómodo ritmo de vida.
Por eso me parece que esto de la homosexualidad se está tomando muy a pecho. Es, ni más ni menos, que una cuestión de decisión a la que la sociedad en su conjunto deberá adaptarse como lo hizo con muchas otras cosas, en épocas mucho más conservadoras.
Artículos relacionados
Puedes comentar el post
9 mayo, 2010 a las 16:09
Totalmente de acuerdo, es más, hace un rato escribí algo muy parecido a esto.
Saludos.
9 mayo, 2010 a las 16:11
Información Bitacoras.com…
Valora en Bitacoras.com: Si el Papa estuviese leyendo mi blog en el mismo momento en que este artículo se publica, seguramente intentaría resurgir la Inquisición solamente para venir a buscarme. Pero como el Papa no lee mi blog, estoy en condicion……
9 mayo, 2010 a las 16:31
Tweets that mention Ser gay es como ser católico -- Topsy.com
[...] This post was mentioned on Twitter by Santiago Rivas ✔, Cristian. Cristian said: En #140Palabras escribí : Ser gay es como ser católico http://bit.ly/bFWDSV [...]
9 mayo, 2010 a las 16:38
Juaniyo
Mmm que tema que elegiste cristiano. Solamente quiero dejar plasmadas dos cosas. La primera, en relacion a la religion: los argentinos vivimos en un pais que te induce la religion catolica de entrada. Recien cuando uno crece y puede relacionarse con otro tipo de religiones, es cuando puede (y esta preparado) para elegir. Lo curioso es que uno (incluyendome) cuando crece no se preocupa por que religion elegir, sino que elige no creer del todo en la catolica (a la que pertenece por “decision” de los padres), extraño no? Por otro lado y respecto al matrimonio gay, no tengo nada en contra. Recordemos, gente, que el casamiento civil es un simple papel que uno firma por meras cuestiones burocraticas y por la necesidad humana de plasmar en algun lado (para demostrarle al resto de mortales) lo que siente por su conyugue. Si considero que es muy (MUY) discutible el tema de permitir la adopcion a matrimonios homosexuales. Aunque, seguramente, de acá a un par de años (si la vorágine social continúa) tal vez a un chico de 4 años no lo perturbe en lo mas minimo encontrarse bajo el ala protectora de dos personas del mismo sexo. Como punto final, me entristece mucho que (no en el caso de matrimonio gay femenino) aquel niño adoptado por dos hombres jamás pueda mirar para arriba y pronunciar la palabra: MAMA
9 mayo, 2010 a las 17:08
No iba a comentar mucho acá porque acabo de hacerlo en el blog de Guty: http://dalgrev.com.ar/2010/05/diversidad/comment-page-1/#comment-13377
Ahí básicamente dije que no me gusta el uso de “elección” referida a la sexualidad, en este post cambio elección por “decisión”. La idea es la misma.
Pero leyendo a Juaniyo no me puedo quedar callado. El casamiento civil no es un simple papelito firmado, el casamiento civil le permite a la pareja contar con beneficios como cobertura médica o una pensión en caso de muerte. Yo para demostrarle a la gente que estoy con alguien le doy un beso, no firmo nada. Pero si yo soy el sostén de esa persona, porque decidimos vivir juntos y compartir los gastos, no me alcanza con darle un beso todas las noches para que, cuando a mi me suceda algo, cuente con la ayuda que corresponde. Sólo por darte un ejemplo.
Sobre la adopción, me dejás en claro que no tenés las ideas claras. Es muy contradictorio pensar que un hijo no pueda decir MAMÁ teniendo dos padres. Pero no entiendo qué ventajas tendría un hijo que no puede decir PAPÁ cuando tenga dos madres. Acaso creés que una madre es más importante que un padre?
También te pregunto, qué opinás de las parejas heterosexuales, que no se casan, tienen hijos y el padre o madre se borra. Y uno de los dos tiene que criar a un hijo solo? Ese hijo podrá decir ‘mamá’ o ‘papá’, según corresponda? Ese hijo que no recibe amor de uno de sus padres va a ser mejor persona que uno que recibió amor de sus dos papás o sus dos mamás? Un hijo no deseado por una pareja heterosexual, mal criado, mal tratado, va a ser mejor persona que uno criado con el amor que puede tenerse una pareja homosexual que decidió y luchó contra todo con tal de adoptar un hijo?
Que tengas una buena vida, Juaniyo.
9 mayo, 2010 a las 17:43
Realmente un tema controversial. Comienzo por el principio.
Elejir es tener una decisión consciente sobre dos o más opciones que se presentan.
¿Uno elije sentirse atraído por una persona? No. Como máximo, uno puede reprimir esa actracción, pero quizá sea sólo hasta un cierto punto.
¿Uno elije enamorarse de esa persona? Ni de suerte. Y con toda confianza puedo afirmar que el amor no se puede reprimir. Puede desaparecer con el tiempo, quizá, pero no se puede reprimir.
El ser homo, bi o heterosexual no es una cuestión de elecciones, como bien dice Halle. Es una cuestión de sentimientos, de ilusiones, calentura o como carajo quieran llamarles. Al final de cuentas todo tiene que ver con algo muy simple: las ganas de estar con una persona. Porque, bueno (pese a que muchos retrógrados no les guste) *todos* somos personas. Seres humanos. Homo Sapiens.
¿No te gustan los homosexuales? Quizá tengas que aprender que un homosexual puede dar mucho más que vos. ¿No te gusta que estén en la calle paseando tomados de la mano? Lamento mucho decirte, pero esa demostración de amor es mucho más preferible a la violencia que hoy se vive en todos lados. Al menos, por supuesto, en mi sistema de valores.
Acá hay algo muy sencillo: amar, tolerar, aceptar, entender, perdonar más y odiar, envidiar y discriminar menos. Todos con los mismos derechos, todas con las mismas posibilidades. ¿Utópico? Por supuesto. Pero si nos pusieramos en el lugar del otro por un minuto, todos viviríamos mejor así. En mi humilde opinión, acá lo único que importa es el amor que uno dá. Salute, amen y déjense amar. :)
9 mayo, 2010 a las 17:57
Todavía sigo pensando que se trata de una elección. Reconozco que nadie elige los sentimientos, porque eso está muy lejos de ser un simple choque de neuronas, pero declararse abiertamente gay y buscar el casamiento, es una elección.
Creo que, si bien no se puede escapar al amor hacia una persona, se puede optar por seguir lo que el corazón dice o quedarse en el molde. Conozco casos de familias heterosexuales, con hijos y todo, que de un día para el otro se quiebran porque uno de sus integrantes declara abiertamente su preferencia sexual y tiene que volver a 0.
La relación que tiene uno mismo con el otro y sus sentimientos quizás no sea parte de una elección, pero cómo repercute todo eso en el resto de nosotros, en la sociedad en general, forma parte de un camino que las personas eligen recorrer o esquivar.
9 mayo, 2010 a las 18:20
Lo que se elige es aceptarse, ser abierto y no reprimir los sentimientos. Eso sí es una elección, y trae consecuencias. Pero no se elige la sexualidad en sí ni lo que se siente.
9 mayo, 2010 a las 18:46
Juaniyo
@Halle Woo cuanta agresión al pensamiento de una persona. Generalmente no me gusta entrar en un debate comentario a comentario en un blog, cualquiera sea este. Pero la verdad que dos de tus frases referidas a mí me rompieron mucho las pelotas: Que tengas una buena vida, Juaniyo (sarcasmo puro) y “me dejás en claro que no tenés las ideas claras” (o sea que vos tenes la justa, la claridad del asunto y yo estoy equivocado por pensar diferente a vos).
Respecto al comentario del “simple papelito firmado”: al enumerar beneficios otorgados a la pareja al firmarlo
(bien enumeradas), me estas dando la razon a mi cuando digo que se trata de meras cuestiones burocraticas, porque la ley demanda que solamente podes beneficiarte del otro cuando este otro dejo sentado en un puto acta que indirectamente te autoriza a gozar de dichos beneficios estatales y privados una vez muerto. En ningun momento decis que lo haces porque lo sentis asi o cualquier otra cosa. Lo haces porque sino tu pareja no va a poder gozar de beneficios economicos, asistenciales, jubilatorios y demas. Y cuando me referia a necesidad humana, debi anteponer la frase “muchas veces se debe a”, para evitar que te sientas tocado por el asunto.
En relacion a lo de Mama, hablo desde mi experiencia personal. Y la respuesta a tu pregunta es sí, considero que la madre es mas importante que el padre. Por favor, no entremos en una discordia tambien por esto. Si vos
consideras que es exactamente lo mismo, todo bien. Cada uno lanza su opinion en base a ideologias y experiencias propias vividas. No me consideres “no-claro” por pensar distinto y dejame darle mis puntitos extras a mi vieja por haberme tenido 9 meses adentro.
Finalmente, lo de “que pensas de las parejas heterosexuales…”. Sinceramente, no crei necesario aclararlo, pero ahora lo voy a hacer. NO ESTOY EN CONTRA DE LA ADOPCION POR PARTE DE MATRIMONIOS GAY. No soy homofobico, ni discriminatorio en ese sentido. Simplemente dije que me daba un poco de tristeza lo de la palabra mama y demas.
Me parece, como dije, que el asunto de la adopcion gay es muy discutible, pero nadie duda de la capacidad de dos hombres o dos mujeres para dar amor. Asique nuevamente es innecesaria tu pregunta didactica-coloquial acerca de “que opinas de las parejas heterosexuales…” Yo juzgo nuestra raza humana en base a sus comportamientos y no a su condicion sexual, o catolica, o social, o etc, etc. Obviamente (por las dudas no haya quedado claro), repudio la actitud de matrimonios heterosexuales que abandonan y bla bla bla.
Asique Halle, espero que te haya quedado un poco mas clara mi opinion. Y por favor, no hagamos de esto un ida y vuelta, porque con esto cierro mi participacion en este asunto. Sinceramente, no puedo dejar de decirtelo, no
deberias estar tan a la defensiva en relacion a este tema. Si (como dijiste en lo de Guty) vivis tu vida sin hacerle mal a nadie y bla bla bla para finalizar que estas en contra de hacerte mala sangre, no te la hagas mas.
Y deja de leer entre lineas cuando no es necesario hacerlo.
10 mayo, 2010 a las 11:09
Chivi
Bueno, después de pensar en comentar o no viendo una suerte de discusión o contraposición supuesta entre comentarios arriba, decidí no apagar mi opinión.
Me voy a quedar solo en la cuestión jurídica para aportar que el matrimonio gay legal debería ser un avance para esta sociedad en la que vivimos que se jacta de repudiar a la discriminación y sin embargo no acepta (muchas veces, hay también muchas excepciones) que la aprobación de esta ley es la legitimación de igualdad de derechos entre todas las personas.
Aparte, cada uno tiene su opinión respecto de la religión que profesa (o dice profesar) porque también es un aspecto formador de la persona, queramos o no. Una pauta para formar una opinión propia o copiada del de al lado si somos de seguir a la masa más cercana. Si me meto en la religión tengo un repertorio de cuestiones totalmente discutibles antes de llegar a la cuestión de relaciones entre personas. Porque en lo que respecta a relaciones las religiones (todas) tienen muchas situaciones discutibles de sí mismas antes de decidir juzgar a dos personas por su condición homo, bi o héterosexual.
Y en lo que respecta a lo cultural, cito a un profesor, abogado y jurista cuando en una clase dijo: “La sexualidad de una persona es producto cultural.” ¿Cuestionable? Por supuesto, pero en un aspecto es así. Culturalmente hablando encontramos diferentes corrientes, diferentes costumbres, históricamente encontramos personajes y situaciones culturales sociales propios de diferentes pueblos, donde las relaciones entre las personas no se limitan a hombre-mujer sino que ademas se exhiben (muchas) otras relaciones interpersonales. En que influye esto, definitivamente no solo muestra a la persona que se pensaba a si mismo de tal o cual forma que hay otro tipo de posibilidades en lo que a situaciones respecta. Siendo clara, si a una mente abierta se le induce una información generamos curiosidad y a un estímulo una reacción. ¿Abrimos caminos a una cultura igualitaria o marcamos diferencias entre lo supuestamente normal y lo anormal? No soy del todo liberal (quisás si pero todavía no encuentro mis propios límites así que lo dejo a definir en algún tiempo futuro), solo soy una más de esas mentes abiertas, si la curiosidad nos lleva a diferentes situaciones, por qué no aceptar que todos somos personas y que la tentación, la provocación, el deseo y el amor existen para todos por igual.
Ahora y es mi final, creo que les dejé claramente dos posiciones en este comentario, una jurídica donde expongo el matrimonio (cuestión en la que estoy completamente a favor de la aprobación de la ley) y otra cultural donde expongo a estrictamente a la sexualidad (donde podría dejarlo en: hacé con tu cuerpo lo que tengas ganas de hacer y disfrutálo). Si a esto lo estaría hablando definitivamente tendría mucho más para decir y es un tema que se abre muy bien a cruce o intercambio de opiniones, lo saben las personas que hablan normalmente conmigo. A los que leen: déjense amar. ;)
11 mayo, 2010 a las 11:40
Creo que es mala la comparación de “religioso” con tendencia sexual. En muchas ocasiones, me incluyo, no escogemos que religión creer, no la enseñan y es hasta que somos grandes y si nos interesa lo religioso que investigamos y optamos o por seguir la religión de cuna u otra.
En la tendencia hacia que sexo preferir… al igual que comentaban, es algo que no escogemos aunque bien dicen que amar es una decisión más que un sentimiento pues si no tenemos poder sobre a quién mirar, sí, en cierta medida, podemos controlar qué sentir o si apagamos o no dicho sentimiento.
Si es natural, normal o no… bueno, creo que incluso la entrada no ofrece las posibilidades ni es el medio para hacerlo, eso entraría un poco más en moralidad. Sólo puede decir que en la naturaleza si bien hay “animales” homosexuales también lo hay carnívoros y no por eso el ser humano es carnívoro, por mucho que esté “en la naturaleza”.
En mi país, México, y más específicamente en la capital, DF hace poco se autorizó que se casaran civilmente personas homosexuales, con su natural polémica. Yo no estoy en contra de los gays, es una forma de vida y una decisión el llevarla a la práctica o no. Repito, si es “natural” o no… es tema para otra entrada.
Lo que sí no estoy de acuerdo es la adopción de estas “parejas”… ¿por qué? Ciertamente en muchas ocasiones, en matrimonios o uniones heterosexuales, una de las partes se va o se nulifica y es es una persona, regularmente la madre, la que saca el “paquete” de la crianza… pero, eso es un punto a la maternidad más no, creo normal y natural el hecho de que un pequeño se crié conviviendo con dos personas del mismo sexo conviviendo y mostrándose afecto. La naturaleza es sabia y si necesita a un hombre y a una mujer para concebir, es igualmente necesario y “natural” la crianza de estos dos sexos en la mente de un infante.
9 mayo, 2010 a las 16:04
sfcris
En #140Palabras escribí : Ser gay es como ser católico http://bit.ly/bFWDSV
This comment was originally posted on Twitter